
Con la Flagelación presente
Hoy Domingo de Ramos es el día en el que habitualmente hace su estación de penitencia a la Basílica de Nuestra Señora de los Milagros la Hermandad Sacramental y cofradía de nazarenos del Santísimo Cristo de la Flagelación, María Santísima de la Amargura, San Joaquín y Santa Ana, radicada en la Parroquia de San Joaquín.
Como el resto de hermandades andaluzas, la corporación del Domingo de Ramos portuense no puede efectuar hoy su salida procesional, de manera que desde Radio Puerto queremos compartir fotografías de sus titulares realizadas por Raúl Cordero y cedidas por Onda Pasión, acompañadas por versos de José Manuel Castilla, presidente del Consejo de Hermandades y Cofradías de El Puerto, pronunciados en el pregón anunciador de la Semana Santa de 1999:
Amargura, Reina, Señora,
libertadora del preso
que todos llevamos dentro;
consuelo del oprimido
por el yugo del dolor;
bálsamo que cura el peso
que rompe mi corazón.
Amor de los portuenses
cuando el Domingo de Ramos
San Joaquín abre sus puertas
y Tu te muestras hermosa
bajos los rayos de un sol…
que aunque competir quisiera
con la luz que de Ti emana,
jamás saldrá vencedor.
Eres por siempre el consuelo
del pesar que nos oculta
que siempre hay senderos nuevos;
Eres la mano tendida
dispuesta con fuerza a asirnos...
a levantarnos del pozo
en el que estamos sumidos.
Amargura eres brisa
que refresca la mañana;
la lumbre que nos calienta
en la noche más cerrada
de los inviernos del alma.
Amanecer de mis días,
compañera que caminas
siempre junto a mi pegada…
cuidando de que no caiga
al cruzar la encrucijada
que nos propone la vida.
Amargura, Reina hermosa,
que esta últimas palabras
sean para darte gracias...
por querernos como hijos;
por darnos bajo tu manto
el más sereno cobijo;
por las lagrimas que viertes;
por esa leve sonrisa
que vuela desde tus labios.
Amargura...
déjame que al fin te pida
por los cofrades de El Puerto;
tu que has sido timonera
de este mi pobre cantar,
se ahora capitana
de la larga travesía
que hemos de navegar.
Cuida de tus cofrades,
ayúdales en la carga
que tienen que soportar
mientras mantienen el rumbo
del barco que es su Hermandad