
Marina Casado aborda el despiste como estrategia poética en el ciclo sobre Alberti
La Fundación Rafael Alberti acogió este jueves la conferencia "Humor, caos y búsqueda: el despiste como estrategia poética en Rafal Alberti", una ponencia de la profesora, investigadora y poeta Marina Casado enmarcada en el ciclo "El Puerto del 27, poesía, memoria y vanguardia". La iniciativa está organizada en colaboración con el Ayuntamiento de El Puerto y la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, dentro de los actos conmemorativos del centenario de la Generación del 27.
El teniente de alcalde de Cultura, Enrique Iglesias, señala que Casado "propuso una lectura de la obra albertiana desde una perspectiva poco convencional, al abordar el despiste entendido como un recurso estético y creativo más que como una simple distracción".
Marina Casado, doctora en Literatura Española por la Universidad Complutense con una tesis sobre Alberti, "La nostalgia inseparable de Rafael Alberti. Oscuridad y exilio íntimo en su obra", expuso que el libro "Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos" es, según confesó el propio Alberti, una de sus obras más trascendentales. La investigadora explicó que, bajo ese humor aparentemente absurdo, existe una profunda melancolía y aparecen seres inadaptados a la sociedad moderna, reflejo del propio autor y de la crisis sentimental y laboral que atravesaba. Se trata, argumentó, de una desorientación ante la sociedad moderna que ya se reflejaba en "Cal y canto" y que continúa en "Sobre los ángeles".
La ponencia de Casado puso el broche a una doble jornada dedicada a Alberti. Horas antes, el Salón de Grados de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Cádiz había acogido una conferencia de la profesora e investigadora italiana Francesca Coppola titulada "Ecos del inframundo en 'Sobre los ángeles' de Alberti, con Passolini al fondo", centrada en una de las obras fundamentales del poeta portuense, escrita en 1929 durante un periodo de profunda transformación personal y estética.
Coppola reseñó que los poemas de "Sobre los ángeles" atrajeron la atención de Passolini sobre este viaje a las zonas más oscuras del yo lírico albertiano y puso de relieve algunas de las figuras retóricas que muestran la crisis espiritual que atravesó entonces Alberti, consecuencia de diversos episodios como la muerte de su padre, la tuberculosis y su insatisfacción con la situación social en la que se encontraba.